Un poema a la orilla del mar Waldemar Selassy

Él estaba apoyado en la baranda, dando la espalda a las olas que golpeaban tras de el con su fuerza acostumbrada. La noche estaba tibiamente húmeda y eso a él le gustaba, estaba realmente disfrutando la espera y en el intertanto, pensaba en muchas cosas que lo preocupaban. Trataba de imaginarse como seria todo allá arriba, en la inmensidad del universo, como habría comenzado todo, como se vería el entorno, dentro 200 años. Una voz femenina lo saco de su trance trascendental. Querés escuchar un poema, le pregunto una joven de hermosa figura, que lo miraba fija y segura, parada frente a él. Vestía de forma sencilla y sin maquillaje, igual se veía bella a la tenue luz de la luna. El quedo sorprendido y sin comprender exactamente qué estaba pasando, ella volvió a insistir, te pregunto si querés escuchar un poema, si claro, por favor exclamo el al minuto que mentalmente aterrizaba en el lugar. Ella empezó a recitar lentamente, con un timbre de vos sensual y joven. Miro a través de la ventana Llueve afuera Sigo esperando Esperando que todo esto pase Esperando que tú rabia desaparezca Que tú desprecio hacia mí Se valla lejos de tu entorno Que una vez más me perdones Que entiendas como soy Y otra vez cruces la calle Camino a mi puerta Después de haber recitado su poema, dio la media vuelta y desaparecido en la noche de la playa